Somos un homenaje a quienes viven del mar, trayendo a la mesa el ingrediente local y tratándolo
con el respeto y la técnica que exige la cocina costera europea.
Nuestra promesa es un sabor auténtico, un ambiente cálido y el placer de compartir.
El mediodía cartagenero tiene un nuevo y delicioso ancla. Recuperamos el ritual del
vermut, una pausa social, amarga y dulce, ideal para despertar el apetito y las
conversaciones. Servido con tapas sencillas que honran la materia prima, es la forma
perfecta de encontrarse y celebrar.
El mar no es solo un horizonte, es nuestra despensa y nuestro origen. Inspirados en las sencillas casas de pescadores, Casa Mar nace con la verdad de un hogar que vive de y para el agua. Un espacio donde lo auténtico se siente en cada detalle: la madera, la sal en el aire, la cercanía con el producto. Una bienvenida con sabor a mar y tradición.
Aquí el reloj se detiene. Hemos traído a Cartagena el espíritu del chiringuito, ese rincón costero donde la buena vida se disfruta sin prisas. Un ambiente diáfano, lleno de luz, ideal para el disfrute al aire libre. Nuestra cocina es de proximidad y respeto. Traemos un menú que celebra lo que el mar nos entrega y así compartir la frescura de la buena mesa, al ritmo de la costa.
En Casa Mar, dos mares conversan con respeto. Un encuentro honrado donde las técnicas precisas del Mediterráneo, forjadas por siglos de tradición marinera, se aplican a la nobleza y el sabor vibrante de los ingredientes del Caribe. Celebramos la riqueza de nuestra pesca local, realzada por el conocimiento de la tradición europea.